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El dilema entre operar e innovar



Los cambios en el mundo son inevitables y cada vez son más acelerados. Si las empresas quieren asegurar su sostenibilidad en el corto, mediano y largo plazo, deben adoptar la innovación como principal apalancador, acelerador y habilitador de su operación. Bajo este contexto, hemos llegado a un momento en el que el dilema no está en si innovar o no, sino en entender cuál es la estrategia más adecuada y cuándo es el mejor momento para hacerlo.


Quienes lideran las empresas no son indiferentes a esta realidad. Sin embargo, el desafío de incluir la innovación como prioridad se hace complejo cuando deben solucionar los retos diarios de la operación. Más aún si hablamos de dedicar tiempo y esfuerzo a una actividad que implica cierto grado de riesgo e incertidumbre. Tareas como reuniones, llamadas, correos electrónicos o atender asuntos del área, hace difícil liberar tiempo en las agendas del equipo para imaginar, experimentar y proponer nuevas ideas.



Consecuencias de aplazar la innovación


¿Te identificas con esta situación? El tiempo es precisamente una de las barreras más comunes al momento de innovar. Aunque le pasa a muchos, aplazarlo puede traer graves consecuencias para tu empresa. Al no incluir la innovación como parte integral de tu operación puedes estar perdiendo increíbles oportunidades de ser competitivos, conectar con tus clientes o hasta ser eficiente en tus procesos. En otras palabras, estarás en desventaja frente a tu competencia con liderazgo innovador.


Aunque fueron pioneros por algún tiempo con sus innovaciones iniciales, casos como el de Blockbuster, Blackberry o Kodak son un fiel reflejo de empresas incapaces de adaptarse a las dinámicas cambiantes del mercado y de sus consumidores en un momento en el que los avances tecnológicos tomaban cada vez más fuerza. Blockbuster se negó a una alternativa como el streaming, Blackberry no actualizó a tiempo la tecnología de sus teléfonos inteligentes y Kodak prefirió el mercado de los rollos de fotografía antes que la opción digital. ¿Qué ocurrió con estas compañías? Todas quebraron.


Innovar no es tan complicado como parece


La innovación requiere de tiempo, recursos, dedicación pero no tiene que ser percibida como algo complicado o un lujo que solo pueden darse las grandes empresas. De hecho, existen alternativas para que cualquier negocio pueda ajustarla a sus obje